Riesgo de crédito: ¿qué es y cómo gestionarlo?

¿Qué es el riesgo de crédito?

El riesgo de crédito, o riesgo crediticio, es la posibilidad que tiene un acreedor de sufrir pérdidas derivadas de un impago, parcial o total, de los créditos concedidos a sus clientes/deudores en una operación financiera o comercial.

Frente a otros tipos de riesgo que afectan de forma sistemática a todas las partes, como son los propios del mercado, el riesgo de crédito se asocia específicamente a la empresa potencialmente deudora, en cuanto a la posibilidad de que ésta incumpla sus obligaciones de pago con sus acreedores (financieros, comerciales o públicos).

Para minimizar los daños causados por el riesgo de impago de un cliente en una compraventa o cualquier operación comercial con pago aplazado, estos acreedores pueden contratar seguros de crédito que cubran las pérdidas derivadas del impago de la operación y, llegado el caso, percibir de la aseguradora una indemnización.

¿Cómo controlar y gestionar el riesgo de crédito?

Para hacer frente al riesgo de crédito es necesario analizar la viabilidad financiera y la capacidad de pago por parte de los clientes/deudores.

Como acreedor de un crédito, debemos asegurarnos de que los documentos cumplimentados por el cliente estén en regla, que se aprecie una capacidad de pago clara en sus activos líquidos y tener en cuenta la fluctuación de su actividad.

Pese a lo anterior, el riesgo de impago persistirá, por lo que resulta recomendable la contratación de un seguro de crédito que cubra las pérdidas derivadas del impago de los créditos comerciales.

El seguro de crédito cubrirá el impago de los referidos créditos por causas o riesgos comerciales: insolvencia o falta de pago por el deudor que no se deba a causas o riesgos políticos y, para operaciones con destino fuera de España, la injustificada falta de retirada de mercancía.

Adicional y exclusivamente para el caso de créditos frente a deudores residentes en determinados países, el seguro de crédito podrá cubrir el impago por riesgos políticos: falta o alteración del pago por acontecimientos políticos, crisis de balanzas de pagos, alteraciones de la paridad monetaria de significativa cuantía, expropiación o incautación dictada por autoridad extranjera, medidas adoptadas por Gobiernos o, incluso, el impago de compradores -entes u organismos- públicos, entre otros.

Con la contratación de un seguro de crédito, el asegurado obtendrá cobertura ante esas situaciones de impago y podrá concentrarse en otras áreas propias de su actividad.

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