¿Qué es el riesgo de liquidez?

El riesgo de liquidez hace referencia a la dificultad de una empresa para poder hacer frente a sus obligaciones de pago a corto plazo debido a la incapacidad de convertir sus activos en liquidez sin incurrir en pérdidas.

Una buena gestión del riesgo de liquidez en las empresas implica el mantenimiento de suficiente efectivo en caja, así como la posibilidad de acceder a créditos financieros o tener capacidad para liquidar sus activos con cierta inmediatez.

Cómo ayuda un riesgo de liquidez bajo a las empresas exportadoras a ser solventes

Todas las empresas necesitan liquidez para poder afrontar e impulsar sus proyectos empresariales. Evitar las tensiones de liquidez les ayudará a mantener en funcionamiento sus transacciones comerciales y eliminar presiones de caja o apariciones en registros de impagados.

Las empresas que cuenten con liquidez suficiente podrán llevar a cabo procesos de inversión que mejoren su expansión comercial, invertir en la innovación de productos o servicios y abrir nuevas líneas de negocio, entre otros muchos beneficios.

La aparición y evolución de nuevas fuentes de financiación permite a las empresas encontrar alternativas fiables a la financiación bancaria tradicional, multiplicando así sus posibilidades de reforzar un proceso de exportación o apostar por la internacionalización.

¿Cómo realizar una gestión óptima del riesgo de liquidez?

La política de liquidez a seguir debe ser diseñada de acuerdo a las características propias de cada empresa, requiriendo de buenos sistemas de gestión de la información, establecer una medición y un control centralizados de la liquidez para analizarla bajo diversos escenarios y diseñar planes de contingencia ante posibles crisis previstas o diversificar las fuentes de financiación, entre otras prácticas recomendables.

Los sistemas y la frecuencia del seguimiento de la liquidez asegurarán que cualquier necesidad de fondos esté dentro de lo confortable para el negocio de la compañía.

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