24 may 2026

¿Hacia una guerra comercial?

La Unión Europea se encamina hacia un conflicto comercial abierto con Pekín, con el alarmante crecimiento del superávit comercial de China con el bloque, que escaló a 113.000 millones de dólares en los primeros cuatro meses de este año, como mar de fondo.

Para frenar este desequilibrio, la Comisión Europea ultima esta semana una estrategia doble: por un lado, prepara aranceles punitivos contra las importaciones chinas y, por el otro, diseña un plan para obligar a las empresas europeas de sectores estratégicos a diversificar su cadena de suministro más allá de China. La Comisión Europea ha trazado una hoja de ruta con plazos e instrumentos legales muy agresivos: el próximo viernes 29 de mayo de 2026, el equipo de comisarios liderado por Stéphane Séjourné y el responsable de Comercio, Maroš Šefčovič, celebrará un debate de orientación clave para dar luz verde a medidas estructurales inéditas. La primera es un reglamento de cuotas obligatorias de aprovisionamiento que prohibirá a las industrias estratégicas comprar más del 30% o 40% de sus componentes críticos a un solo país, obligándolas legalmente a recurrir a un mínimo de tres proveedores de diferentes naciones. La segunda es la reactivación de un "instrumento contra la sobrecapacidad industrial" que permitirá esquivar los lentos procesos de la OMC para imponer, de forma directa y proactiva, aranceles punitivos masivos a la maquinaria pesada y productos químicos subvencionados por Pekín. Con el visto bueno técnico de la Comisión esta misma semana, el paquete definitivo se trasladará a los jefes de Estado en la Cumbre Europea del 18 y 19 de junio de 2026 para su ratificación política. Este giro proteccionista cuenta ahora con el probable respaldo de Alemania, que ha dejado atrás su histórica reticencia a chocar con Pekín debido a la asfixiante competencia que sufre su industria en los últimos años.  Una vez se formalice este cambio de rumbo en Bruselas, provocará inevitables represalias por parte de China y pondrá en cuestión las relaciones bilaterales a un nivel mucho más profundo.

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