28 jun 2026
El gobierno aprueba la Ley de Finanzas de 2026
El presidente William Ruto promulgó el pasado 24 de junio la Ley de Finanzas de 2026 en la Casa de Gobierno de Nairobi, declarando repetidamente que no se introducirán nuevos impuestos ni se aumentarán las tasas impositivas a una población gravemente afectada por el encarecimiento del combustible y los fertilizantes como consecuencia de la guerra en Irán.
El presupuesto para el año fiscal 2026/27 refleja una estrategia sensible a la presión pública: se aprueba en el aniversario de las protestas de 2024, en las que la juventud keniana se manifestó durante semanas en contra del incremento de los impuestos, consiguiendo, finalmente, la retirada de la propuesta. Sin embargo, detrás de esta cautela política se esconde una deuda pública elevada que deja poco margen de maniobra: si Nairobi sube la carga impositiva, se enfrentará a nuevas protestas, mientras que si sigue endeudándose, sus obligaciones se volverán insostenibles. Con todo, el presupuesto proyecta un déficit del 5,5% del PIB, y la consolidación fiscal dependerá del crecimiento del PIB nominal y no de un recorte real del gasto. El gasto corriente representa alrededor del 18,2% del PIB o cerca del 74% del gasto total, y solo el pago de intereses llegará al 6% del PIB. Esta situación ha obligado al gobierno a buscar financiación externa para las necesarias inversiones en infraestructura y a depender enormemente del endeudamiento interno, lo que seguirá desplazando el crédito fuera del sector privado. A medio plazo, también preocupa la cercanía de las elecciones de 2027, que previsiblemente vendrán acompañadas de un nuevo aumento del gasto, y la incertidumbre sobre la aprobación de un nuevo programa con el FMI tras la finalización del último en abril de 2025.