12 abr 2026
Europa acelera su rearme común
La Unión Europea ha dado nuevos pasos en la puesta en marcha de SAFE, el instrumento con el que busca acelerar la inversión conjunta en defensa mediante préstamos respaldados por la Comisión.
En las últimas semanas, el Consejo ha ido autorizando planes nacionales hasta cubrir a la gran mayoría de los Estados participantes, dentro de un esquema que moviliza hasta 150.000 millones de euros como parte de una estrategia más amplia para reforzar la capacidad militar y la base industrial europea. El último visto bueno afecta a Francia y República Checa, con hasta 15.090 millones y 2.060 millones de euros, respectivamente, y se suma a aprobaciones anteriores para países como Polonia o Italia, que concentran buena parte de las solicitudes. El mecanismo combina financiación en condiciones favorables con exigencias de contenido europeo en las adquisiciones y fomenta la compra conjunta, en un intento de reducir dependencias externas y ganar escala industrial. Además, se enmarca en un plan más amplio —Readiness 2030— que aspira a movilizar hasta 800.000 millones en defensa y a reforzar la capacidad de respuesta europea en un entorno geopolítico más inestable. Con los primeros desembolsos previstos en las próximas semanas y acuerdos de préstamo en preparación, el foco se desplaza hacia la implementación efectiva de los proyectos y la coordinación entre Estados, en un contexto marcado por el aumento del gasto militar en grandes economías europeas y la búsqueda de mayor autonomía en seguridad.