02 nov 2026
La tercera cumbre Rusia-África resulta decepcionante
Los días 28 y 29 de octubre Moscú acogió la tercera cumbre Rusia-África, un evento diplomático que tiene como objetivo consolidar la alianza estratégica de Moscú con el continente africano.
El encuentro reunió a delegaciones de 48 países africanos, 21 de ellas encabezadas por sus respectivos jefes de Estado. A través de esta cita, el Kremlin busca romper el aislamiento impuesto por las sanciones occidentales, avanzar en el proceso de desdolarización mediante el pago en monedas locales y reforzar su presencia en sectores prioritarios como la energía nuclear, la minería y la seguridad, especialmente en el Sahel. Uno de los anuncios centrales del Kremlin fue que el uso de monedas nacionales (principalmente el rublo, aunque también divisas locales) en el comercio bilateral alcanzó el 85%. Por su parte, las naciones africanas acuden con el fin de diversificar sus alianzas internacionales, garantizar el suministro estable de grano y fertilizantes a precios preferenciales, y atraer inversiones clave para sus infraestructuras energéticas y de desarrollo. Los organizadores anunciaron la firma de 146 acuerdos y memorándums durante la cumbre. No obstante, si se compara con los dos encuentros precedentes (San Petersburgo en 2023 y, especialmente, la cumbre inaugural de Sochi en 2019), esta tercera edición resultó ser la menor de todas en términos de impacto político y compromisos concretos, evidenciando el desgaste de la diplomacia rusa en el continente.