20 sep 2026
La UE propone reforzar su alianza con Canadá
La Unión Europea quiere llevar su relación con Canadá mucho más allá del comercio. En su discurso sobre el Estado de la Unión del 16 de septiembre, Ursula von der Leyen propuso pasar del acuerdo CETA a una nueva “Alliance for the Future”, que abarcaría industria, defensa, energía, materias primas críticas, inteligencia artificial, ciberseguridad y el Ártico.
Planteó incluso que Canadá pueda convertirse en el primer “miembro asociado” de la UE, una fórmula todavía por definir. La propuesta profundiza una relación que ya se ha estrechado notablemente. Desde que CETA comenzó a aplicarse en 2017, el comercio bilateral de bienes ha aumentado un 75% y, el pasado junio, Canadá se convirtió en el primer país no europeo en incorporarse al instrumento SAFE, que permite la participación de empresas y productos canadienses en las compras conjuntas europeas de defensa.
El acercamiento se produce, además, en un contexto de crecientes tensiones comerciales entre Ottawa y Washington, que ha reforzado el interés canadiense por diversificar sus alianzas. La propia propuesta europea provocó una reacción inmediata de Donald Trump, quien advirtió de que podría considerar la asociación de Canadá con la UE un “acto hostil” si entendía que estaba dirigida contra Estados Unidos, y amenazó con responder con fuertes aranceles contra el bloque europeo. Canadá ha acogido favorablemente la iniciativa. Mark Carney ha planteado profundizar la integración con Europa en ámbitos como comercio, servicios financieros, minerales críticos, energía, defensa, inteligencia artificial y espacio. El acercamiento refleja así el creciente peso de la seguridad económica: en un entorno internacional más fragmentado, Bruselas y Ottawa buscan reducir vulnerabilidades y reforzar su autonomía mediante alianzas más estrechas con socios fiables.