15 feb 2026
Luz verde a servicios y tecnología estadounidenses
Estados Unidos amplió esta semana el margen para que las empresas occidentales impulsen la producción de hidrocarburos en Venezuela con una licencia general del Tesoro que autoriza la provisión de tecnología, equipos y servicios estadounidenses destinados a la exploración, mantenimiento y producción.
El diseño de la licencia establece, sin embargo, límites claros: no permite crear nuevas sociedades mixtas; establece que los eventuales conflictos contractuales se diriman en tribunales de EE. UU.; y deja fuera de este marco a los operadores vinculados a Rusia y China, lo que añade un componente geopolítico. Washington confía en que, con más capacidad de perforación y servicios, la producción —cerca del millón de barriles diarios— pueda repuntar en los próximos meses, aunque persisten cuellos de botella debidos a las deficiencias de las infraestructuras y a la falta de seguridad jurídica.
En paralelo, el secretario de Energía, Chris Wright, viajó a Caracas y se reunió con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, en la visita de mayor perfil de un alto cargo estadounidense desde la salida de Maduro. El mensaje fue de impulso a la inversión, pero con un matiz determinante: no se ofrecieron garantías legales o financieras y no se fijó un calendario para levantar las sanciones. El resultado es un marco que mejora la viabilidad operativa a corto plazo, pero mantiene la gran incógnita sobre la estabilidad de las reglas y el horizonte político; con lo que habrá que ver si este paquete de licencias se traduce efectivamente en una mayor inversión en el sector que permita un aumento real de la producción en el corto plazo.