04 oct 2026
Se acentúan las tensiones en los mercados de renta fija
Las caídas en los mercados de bonos continúan agudizándose. El bono a 10 años de Estados Unidos superó en los últimos días el 5,3%, el valor más alto desde 2002. El repunte del coste de financiación se ha trasladado también con fuerza al tramo más largo de la curva.
El bono a 30 años de Estados Unidos escaló hasta el 5,6%, mientras que el de Reino Unido ha llegado a situarse por encima del 6%, alcanzando máximos no vistos desde 1998.
El enquistamiento del conflicto en Oriente Medio ha incrementado la posibilidad de que los bancos centrales se vean forzados a subir los tipos de interés de forma más agresiva en los próximos meses para contener las presiones inflacionistas. A esta dinámica se suma la mayor competencia en la captación de liquidez, impulsada por las descomunales emisiones de deuda que están llevando a cabo las grandes compañías tecnológicas (hiperescaladores) para financiar sus inversiones.
Todo ello ha aumentado la preocupación de los inversores por el deterioro de las cuentas públicas en algunas economías desarrolladas. La deuda pública de Estados Unidos ha superado los 40 billones de dólares —el doble que hace una década—, situándose por encima del 120% del PIB. En Europa, se han acentuado las dudas sobre la sostenibilidad fiscal de Francia. Con un déficit superior al 5% del PIB, la prima de riesgo frente al Bund alemán ha escalado hasta los 120 puntos básicos, cotizando en niveles no registrados desde la crisis del euro de 2012.