31 may 2026
Hungria. Desbloqueo condicionado de fondos
La llegada de Péter Magyar al poder empieza a traducirse en un giro en la relación entre Hungría y la UE. La Comisión Europea anunció el 29 de mayo la liberación de más de 16.000 mill. € para Budapest tras la salida de Viktor Orbán, cuyo Gobierno mantuvo durante años un pulso con Bruselas por el deterioro del Estado de derecho.
Los fondos —de cohesión, Next Generation y otros paquetes de subvenciones e inversiones— habían sido congelados por las dudas sobre corrupción, conflictos de intereses, falta de independencia judicial y académica, y riesgos en el uso correcto del dinero comunitario. El desbloqueo, sin embargo, será condicionado: el dinero no se entregará de inmediato y dependerá de que Budapest avance en las reformas prometidas, mientras que algunos paquetes requerirán además el visto bueno del resto de socios europeos.
La recuperación de esos recursos era una de las principales promesas de Magyar y resulta clave para una economía húngara prácticamente estancada desde hace tres años y con un déficit que, según la Comisión, podría alcanzar el 6,2% del PIB en 2026 tras el fuerte gasto preelectoral de Orbán. La urgencia es especialmente elevada en el caso de los 10.400 mill. € asignados a Hungría en el marco del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia, que Budapest podría perder si no cumple las condiciones antes del 31 de agosto. El acercamiento a Bruselas también tendrá efectos políticos en el corto y medio plazo: Hungría pasará a formar parte de la Fiscalía Europea, a la que Orbán siempre se negó, y volverá al programa Erasmus. Con ello, el país abre una nueva etapa en su relación con la UE, marcada por un cambio de Gobierno que Bruselas ve como una oportunidad para recomponer los vínculos tras años de enfrentamiento.