27 sep 2026
La nueva ofensiva lleva al país al borde de la guerra civil
Las autoridades de Tigray declararon el pasado 23 de septiembre haber entrado en "combate defensivo" tras una "invasión abierta" por parte de las fuerzas federales; estas últimas afirman que los tigriñas fueron quienes instigaron los combates.
Las fuerzas del Frente de Liberación del Pueblo de Tigray (TPLF) tomaron los aeropuertos del norte de Etiopía. En paralelo, el ejército federal ha llevado a cabo múltiples ataques aéreos y ha desplegado armas pesadas al frente. También se han registrado enfrentamientos en la región de Afar. La escalada ocurre tras la creación de una alianza anti-gubernamental entre el TPLF y otros seis grupos armados de regiones como Oromia y Amhara, otrora enemigos, con el objetivo explícito de derrocar al primer ministro Abiy Ahmed. Ambas partes se acusan de romper el acuerdo de paz que puso fin a la sangrienta guerra de 2020-2022, en la que fallecieron más de 600.000 personas, según estimaciones de la Unión Africana. El conflicto amenaza además con desestabilizar la región del Cuerno de África, alimentado por las fricciones entre Adis Abeba y la vecina Eritrea y la pugna por la influencia geopolítica en el Mar Rojo.