15 feb 2026
│“Opción cero”
La crisis energética cubana ha entrado en una fase crítica y el Gobierno ya invoca la “Opción Cero”, el plan extremo, diseñado en los años noventa del siglo pasado, para un hipotético escenario de cero petróleo importado.
La escasez de combustible está forzando a imponer recortes y definir prioridades para sostener los servicios esenciales, lo que implica apagones más prolongados y una actividad económica y cotidiana cada vez más restringida. El golpe alcanza también a una de las principales fuentes de divisas: el turismo. Cuba ha avisado a las aerolíneas de que no podrá suministrar combustible de aviación durante varias semanas, lo que ya está provocando cancelaciones y escalas técnicas para repostar fuera de la isla.
En paralelo, la Oficina de Derechos Humanos de la ONU ha alertado del deterioro del acceso a bienes básicos (salud, agua y alimentación) y ha pedido retirar las medidas unilaterales por su impacto sobre la población. Y, sin señales de avance en un diálogo formal, Washington ha reforzado el cerco en la práctica: el 15 de febrero el Pentágono anunció el abordaje en el Índico del petrolero Veronica III, acusado de intentar eludir la “cuarentena” sobre el crudo vinculado a Venezuela y Cuba, una señal de que la presión se está aplicando también sobre las rutas globales de suministro.