03 may 2026
Revés para la OPEP
Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció esta semana su salida de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). La desvinculación se produce después de años de discrepancias con Arabia Saudí respecto a la política de producción del cártel.
Cabe recordar que entre 2020 y 2021 varios informes sugirieron que el emirato estaba considerando seriamente dejar la organización. Este movimiento supone un severo revés para la OPEP, mucho mayor que el que supusieron las salidas de Catar (2019), Ecuador (2020) y Angola (2024). EAU es el cuarto mayor productor de la asociación, con un volumen extraído (antes del conflicto en Irán) de 3,5 millones de barriles diarios (mill.b/d). Es, además, el único país junto con Arabia Saudí que cuenta con una amplia capacidad ociosa. La salida se produce en un momento muy delicado. El bloqueo del estrecho de Ormuz no solo está interrumpiendo parte de sus exportaciones de crudo, sino que, además, la guerra está lastrando la actividad de un buen número de sectores, como el ocio y el turismo. En este contexto, cabe esperar que, una vez que cese el conflicto, el país aumente la producción de forma gradual hasta alcanzar el máximo de su capacidad técnica (en torno a los 4,5 mill.b/d); una política que difícilmente podría llevar a cabo bajo el corsé de la OPEP. La salida del país podría incentivar el abandono de aquellos países que también han confrontado la política de Arabia Saudí de limitar el sistema de cuotas para mantener tensionados los precios. Por su parte, la alianza de economías petroleras acordó el 3 de mayo incrementar el sistema de cuotas en 188.000 barriles al día; un movimiento más bien simbólico, debido al bloqueo del estrecho de Ormuz.