01 feb 2026
Acuerdo comercial
Estados Unidos y El Salvador firmaron un nuevo acuerdo de comercio recíproco que elimina el arancel del 10% que Washington impuso en abril de 2025 a las importaciones procedentes del país centroamericano.
El pacto, presentado por la Administración Trump como el primero de este tipo en el hemisferio occidental, concede acceso preferente a determinados productos salvadoreños y se apoya en compromisos de San Salvador para facilitar la entrada de exportaciones estadounidenses mediante la reducción de barreras no arancelarias, la simplificación regulatoria y un mayor alineamiento en áreas como propiedad intelectual, comercio digital y certificaciones técnicas. El acuerdo complementa el marco del CAFTA-DR, que sigue vigente para los productos no incluidos en el nuevo texto.
La medida es relevante porque Estados Unidos es el principal socio comercial de El Salvador: en 2025, las exportaciones de bienes hacia ese mercado representaron el 32,4% del total, equivalentes a 2.086 millones de dólares. El alivio arancelario puede beneficiar a sectores como el textil, la confección y algunos productos agrícolas, aunque varios análisis apuntan a un impacto desigual: el aumento del comercio podría venir principalmente por mayores importaciones desde EE. UU., lo que presionaría a agricultores y pequeños fabricantes locales. El alcance real del acuerdo dependerá de que sus reglas se concreten y se mantengan estables; de lo contrario, la incertidumbre puede frenar la inversión y la actividad. Además, el acercamiento a Washington puede empujar a China a reforzar su presencia económica en El Salvador, lo que obliga al país centroamericano a mantener un enfoque pragmático para equilibrar sus vínculos comerciales con Washington y Pekín, en plena rivalidad entre ambas potencias.