08 feb 2026
Aplastante victoria de Takaichi
La victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón de este pasado 8 de febrero marca un hito histórico no solo por convertirla en la primera mujer en liderar la nación nipona, sino por la contundencia de una “supermayoría” que otorga al Partido Liberal Democrático (PLD) un mandato sin ataduras para ejecutar un giro conservador profundo.
El PLD y su aliado (el Partido de la Innovación de Japón o Ishin) han pulverizado las encuestas al superar los 300 escaños, una legitimidad que Takaichi buscaba desesperadamente tras un inicio de mandato marcado por la salida del centrista Komeito de la coalición gubernamental. En el plano económico, su triunfo supone el renacimiento de una versión reforzada de "Abenomics", con la promesa de una expansión fiscal masiva y un mayor gasto público para combatir el alza del coste de la vida. Si bien la bolsa ha celebrado con subidas la contundencia de la victoria, los mercados de deuda muestran cautela ante el posible aumento del déficit y el fantasma de la inflación. Geopolíticamente, la "Dama de Hierro" de Japón ha enviado un mensaje de firmeza: su agenda incluye una postura mucho más dura frente a China -especialmente respecto a la defensa en Taiwán- y un refuerzo de la alianza de seguridad con los Estados Unidos, lo que, sumado a su intención de reformar la constitución pacifista, sitúa a Japón en una trayectoria de reequilibrio militar que redefine el tablero de poder en el Indo-Pacífico.