08 mar 2026
Bruselas impulsa una ley para priorizar el “Made in Europe” en sectores estratégicos
La Comisión Europea ha presentado una Ley de Aceleración Industrial destinada a reforzar la base manufacturera del bloque y aumentar la demanda de tecnologías limpias producidas en Europa.
La propuesta introduce preferencias para productos fabricados en la UE o con bajas emisiones en contratos públicos y ayudas estatales en sectores estratégicos como el acero, el cemento, el aluminio, el automóvil o las tecnologías de cero emisiones (baterías, energía solar o eólica). Se prevé fijar cuotas mínimas de origen europeo y bajo carbono en la contratación pública, con porcentajes de referencia —como un 25% para acero y aluminio y un 5% para cemento— que la propuesta toma como guía para fijar mínimos de origen europeo y bajo carbono en los concursos. El objetivo es reindustrializar el continente, reducir dependencias externas y elevar el peso de la industria manufacturera de en torno al 14% del PIB europeo al 20% en 2035, en línea con las recomendaciones del informe Draghi.
La iniciativa también introduce condiciones para grandes inversiones extranjeras superiores a 100 millones de euros en sectores considerados críticos —como baterías, energía solar, vehículos eléctricos o materias primas estratégicas— cuando procedan de países que concentren más del 40% de la capacidad mundial en ese ámbito. En esos casos, los proyectos deberán cumplir requisitos como límites a la participación extranjera, empleo local mayoritario, transferencia tecnológica y contenido productivo europeo. Además, la ley plantea acelerar los permisos industriales mediante ventanillas únicas digitales y crear zonas de aceleración industrial para proyectos de fabricación limpia. La propuesta abre ahora negociación entre el Parlamento Europeo y el Consejo, en medio de debates sobre su compatibilidad con las reglas comerciales internacionales y críticas de algunos socios que ven en el nuevo marco un giro más proteccionista en la política industrial de la UE.