26 abr 2026
El atentado en Cauca tensiona el debate sobre seguridad
El pasado 25 de abril, un atentado con explosivos en el Cauca dejó al menos 20 muertos y decenas de heridos, en uno de los ataques más graves contra civiles registrados recientemente en Colombia.
El Gobierno atribuye la acción a disidencias de las FARC vinculadas al Estado Mayor Central de Iván Mordisco, lo que remite a una violencia que el acuerdo de paz firmado en 2016, durante el Gobierno de Juan Manuel Santos, redujo pero no cerró por completo. En varias regiones, esas estructuras siguen disputando territorio, rentas ilegales y capacidad de presión frente al Estado. El ataque golpea además el balance de la “paz total” de Gustavo Petro, basada en negociaciones y ceses del fuego parciales con distintos grupos armados, pero con resultados limitados frente a las facciones más activas. El atentado vuelve a situar la seguridad en el centro de una campaña electoral marcada por dos enfoques opuestos: el del oficialista Iván Cepeda, candidato respaldado por Petro y partidario de ampliar la negociación, y el de los derechistas Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella, que prometen endurecer la respuesta frente a las disidencias.