01 mar 2026
CONFLICTO OM: Pekín condena el ataque y teme por el cierre del estrecho de Ormuz
El 28 de febrero de 2026, tras los ataques iniciales, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China declaró formalmente: "La soberanía, seguridad e integridad territorial de Irán deben ser respetadas. China hace un llamamiento al cese inmediato de las acciones militares, a evitar una mayor escalada de la tensa situación, a la reanudación del diálogo y la negociación, y a realizar esfuerzos para mantener la paz y la estabilidad en Oriente Medio".
Pekín ha reiterado el pasado día 1 de marzo de 2026 esta misma línea, así como la urgencia de prevenir un desbordamiento del conflicto hacia otros países de la región. “La seguridad de las vías navegables internacionales es una línea roja para el comercio mundial y no permitiremos que intereses geopolíticos socaven la energía necesaria para el desarrollo global". En efecto, China, además de arriesgarse a perder un aliado en la región, teme por el impacto de un cierre prolongado del Estrecho de Ormuz. Se estima que por este paso circula aproximadamente el 40-45% del total de las importaciones de crudo de China (unos 4,5 mill b/d), lo que convierte cualquier interrupción en una amenaza directa a su seguridad nacional. En el último mes, consciente de la escalada inminente, Pekín no se ha quedado de brazos cruzados. Durante febrero de 2026, ha acelerado las compras y asegurado el llenado de sus Reservas Estratégicas de Petróleo (SPR). Se estima que China ha acumulado inventarios que superan los 1.300 millones de barriles, lo que equivale a más de 120 días (4 meses) de cobertura total de importaciones. Además, coincidiendo con la reducción de las compras de petróleo ruso por parte de la India, China ha acelerado en el pasado mes las importaciones de crudo ruso por vía terrestre (oleoductos) y desde puertos del Pacífico, alcanzando récords históricos de más de 2 millones de barriles diarios.