01 mar 2026
CONFLICTO OM: Volatilidad en el mercado del petróleo
Al igual que en anteriores episodios de inestabilidad, el conflicto ha provocado un aumento de la cotización de los hidrocarburos.
El barril de Brent registra, a cierre de estas líneas, un encarecimiento superior al 7%, próximo a los 80 $ el barril. Por su parte, el precio del gas referenciado en Europa, el Dutch TTF, se ha incrementado más de un 20%, hasta situarse cerca de los 40 €/MW. Actualmente Irán extrae algo más 3 millones de barriles al día (mill.b/d), equivalente a menos del 3% de la producción mundial. En el caso de que se produjera una interrupción total de su industria de hidrocarburos, su impacto en los mercados internacionales sería limitado, dado que, actualmente, hay un exceso de capacidad superior a los 2 mill.b/d. Lo verdaderamente preocupante es la posibilidad de que se produzca un bloqueo del estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que pasa cada día alrededor del 25-30% de las exportaciones mundiales de petróleo y el 20% de las de gas natural licuado. Ante el elevadísimo riesgo de seguridad, la navegación prácticamente se ha interrumpido. De acuerdo a la información publicada, al menos tres petroleros han sido dañados frente a las costas del Golfo. Como resultado, dos de las principales compañías de transporte, Maersk y MSC, han anunciado la suspensión temporal de sus operaciones por el estrecho de Ormuz. Por su parte, la compañía QatarEnergy anunció el 2 de marzo la interrupción temporal de la actividad de la planta de Ras Laffan, la segunda mayor terminal de exportación de gas natural licuado del mundo, como consecuencia del ataque de aviones no tripulados. Anticipar el comportamiento del precio de los hidrocarburos en las próximas semanas resulta un ejercicio extremadamente complejo, debido a la multitud de variables y de actores que intervienen. En el caso de que la navegación por el estrecho no se restablezca, la cotización del petróleo podría superar en las próximas semanas los 100 $/b, según algunas estimaciones. En cualquier caso, conviene tener presente el elevadísimo grado de incertidumbre. No se descarta la posibilidad de que el conflicto escale aún más, con la participación de más países o de milicias proxys vinculadas a Teherán. De igual forma no se puede excluir el escenario opuesto: la opción de que Irán decida, ante su inferioridad militar, aceptar las condiciones impuestas por Washington. El abanico de posibilidades es muy amplio, por lo que el conflicto puede variar sensiblemente a lo largo de los próximos días o semanas.