05 jul 2026
Crisis energética
La crisis energética en Bangladesh ha alcanzado un punto crítico debido a una tormenta perfecta que combina fallos técnicos, una ola de calor extremo -con temperaturas hasta 5 °C superiores a lo normal- y la incapacidad financiera del gobierno para pagar a los productores de energía privados.
El colapso se ha agravado a raíz de la guerra de Irán, que forzó al ejecutivo a destinar 3.400 mill.$ en subsidios imprevistos, asfixiando sus reservas. Como consecuencia directa, durante las últimas dos semanas se han decretado cortes de luz intencionados (load-shedding) diarios de entre 600 y 3.350 megavatios (MW), un repunte masivo respecto a inicios de año que se ha visto potenciado por el aumento del consumo nocturno debido a los partidos de la Copa Mundial de la FIFA. La falta de liquidez estatal mantiene facturas sin pagar desde hace siete u ocho meses, lo que ha provocado que la Asociación de Productores de Energía Independientes de Bangladesh (BIPPA) solo pueda operar al 50% de su capacidad por falta de fondos para importar carbón y petróleo. Este desabastecimiento, sumado a la cancelación previa de 37 proyectos de energía limpia por parte del anterior gobierno interino, mantiene al país totalmente desprotegido, ensañándose con las zonas rurales, que sufren apagones de entre 8 y 12 horas diarias, y golpeando al sector textil en los distritos industriales de Daca, donde las fábricas de confección han visto dispararse sus costes de producción al tener que depender de costosos generadores propios para mantener las máquinas funcionando.