26 abr 2026

El nuevo gobierno se pone a prueba

Pasadas apenas unas semanas de su formación, el nuevo gobierno del primer ministro Balendra "Balen" Shah, que se autodefine como una fuerza centrista “post-ideológica” y enfocada en la eficiencia y la transparencia, se enfrenta ya a diversas pruebas de fuego tanto en el plano interno como en política exterior.

Recordemos que, tras el levantamiento de 2025 contra la corrupción y la censura, la Revolución Gen-Z forzó la salida del gobierno de K.P. Sharma Oli, del Partido Comunista, dando paso a un proceso electoral que culminó el 27 de marzo de este año con la investidura de Balendra "Balen" Shah, de tan solo 35 años. La lucha contra la corrupción es pues uno de los caballos de batalla de la nueva administración. Esto explica el fulminante despido el pasado 22 de abril del ministro del Interior, tras revelarse vínculos financieros con un empresario investigado por lavado de dinero. Con ello, el gobierno intenta enviar un mensaje contundente de que su administración no tolerará las sombras de corrupción que hundieron a la vieja guardia. En paralelo, la visita oficial a la India que fue gestionada el mismo día de la investidura, levanta no pocas suspicacias. La invitación de Nueva Delhi no es casual; tras años de tensiones con el anterior mandatario, K.P. Sharma Oli -quien utilizó un discurso nacionalista anti-India y disputas territoriales para fortalecerse-, el gobierno de Narendra Modi ve en Shah una oportunidad de oro para "resetear" la relación. Sin embargo, para Balen Shah, este acercamiento es un campo de minas diplomático. Aunque Nueva Delhi podría ofrecer concesiones históricas, como nuevas rutas aéreas o un acuerdo sobre el paso de Lipulekh que respete la soberanía nepalí, Shah debe evitar a toda costa ser percibido como un "títere" de su vecino del sur. Mientras India celebra el declive de las políticas pro-China de Oli, Beijing observa con recelo, especialmente tras la eliminación de proyectos industriales financiados por China de la agenda de Shah y el aumento de la presencia de activistas protibetanos durante la revolución. Para equilibrar la balanza, cada gesto hacia India es rápidamente compensado con un acercamiento hacia China. Así pues, este viaje a la India no solo definirá la conectividad económica de Nepal, sino que pondrá a prueba la audacia del joven Shah para navegar el complejo juego de ajedrez entre los dos gigantes de Asia y la rivalidad de Estados Unidos con China.

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