06 sep 2026
La disputa comercial entra en campaña
Las relaciones entre Brasil y Estados Unidos se deterioraron durante el verano tras la imposición por Washington de nuevas sobretasas del 25% y del 12,5% sobre determinados productos brasileños.
Las medidas afectan a casi una cuarta parte de las exportaciones brasileñas a EE.UU.; en más del 70% de las ventas afectadas, el recargo alcanza el 37,5%. El impacto agregado sobre la economía debería ser relativamente contenido -EE.UU. absorbió apenas el 9,4% de las exportaciones brasileñas en el primer semestre-, aunque puede ser significativo para determinados sectores. Brasil respondió activando el procedimiento previsto en su Ley de Reciprocidad Económica, que abre la puerta a posibles contramedidas, aunque por ahora no las ha aplicado. Tras semanas de tensión, ambos gobiernos han reabierto el diálogo, pero las sobretasas siguen vigentes y no existe todavía un acuerdo.
La disputa ha adquirido además una creciente dimensión electoral, a menos de un mes de la primera vuelta de las presidenciales, prevista para el 4 de octubre. La percepción de que Washington favorece a Flávio Bolsonaro permite a Lula presentar el conflicto como una cuestión de soberanía y defensa de los intereses nacionales; el propio presidente hizo de la soberanía y el rechazo a las injerencias externas uno de los ejes de su discurso con motivo del 7 de septiembre. La carrera electoral se ha estrechado y continúa muy abierta, con los dos principales candidatos prácticamente empatados en una eventual segunda vuelta. Una negociación prolongada o una nueva escalada podrían convertir así la relación con EE.UU. en un elemento cada vez más central de una campaña ya muy polarizada.