11 ene 2026
La "Guerra de los Petroleros"
Tras la captura de Maduro, la presión se ha trasladado a alta mar.
.Las fuerzas especiales de EE. UU. han comenzado a interceptar buques de la llamada "flota fantasma" (barcos con los que Venezuela eludía las sanciones estadounidenses contra su industria petrolera) en aguas internacionales, destacando la incautación del superpetrolero Marinera tras una persecución transatlántica. Esta ofensiva busca estrangular las rutas de exportación que el chavismo utilizaba para sortear sanciones, especialmente aquellas dirigidas a China, que en los últimos meses concentró el 84% de las compras de crudo venezolano. La consecuencia inmediata de este bloqueo es la creación de un "botín flotante" de 90 millones de barriles almacenados en buques que no pueden descargar. Este inventario errante, valorado en unos 5.400 millones de dólares, representa un gigantesco desafío logístico y económico. Mientras Washington intenta utilizar este recurso como palanca de negociación para controlar la transición, la saturación de los sistemas de almacenamiento amenaza con forzar un cierre técnico de la producción interna, agravando la fragilidad de un Estado que ya no puede dar salida a su principal recurso.