08 mar 2026
La Habana da entrada al capital privado, presionada por el colapso económico
Cuba ha dado esta semana uno de los pasos más significativos en décadas en materia económica al autorizar sociedades mixtas entre empresas estatales y actores privados.
La medida llega en plena crisis económica: el país sufrió una caída del 5% del PIB en 2025 y acumula un descenso cercano al 15% desde 2020, en un contexto agravado por la crisis energética que arrastra desde mediados de 2024. El nuevo decreto-ley regula por primera vez la asociación entre entidades empresariales estatales y no estatales, permitiendo la creación de sociedades de responsabilidad limitada mixtas entre empresas públicas, cooperativas y micro, pequeñas y medianas empresas privadas. Estas entidades podrán operar con mayor autonomía en la mayoría de los sectores productivos, fijar precios, salarios y contratación laboral. Aun así, la apertura tiene límites claros: áreas como salud, educación o defensa siguen reservadas al Estado, y la constitución de estas sociedades deberá ser autorizada por el Ministerio de Economía y Planificación, que mantiene la supervisión del proceso. El cambio coincide con un endurecimiento del entorno externo. Las sanciones estadounidenses y la fuerte reducción e inestabilidad del suministro de petróleo venezolano han agravado los problemas energéticos y productivos de la isla. En ese marco, la reforma apunta más a una respuesta de contención ante el deterioro económico y energético que a una transformación de fondo del modelo, al abrir espacios acotados para sostener la actividad sin alterar el esquema de control estatal que sigue definiendo al sistema.