17 may 2026
La rocambolesca huida de Bato agrava la crisis política
El colapso definitivo de la alianza entre el presidente Ferdinand Marcos Jr. y la dinastía Duterte ha alcanzado su punto más crítico con la espectacular huida y persecución del senador Ronald "Bato" Dela Rosa.
El exjefe de la policía nacional y mano derecha del expresidente Rodrigo Duterte. Dela Rosa, quien se encontraba en la clandestinidad al ser requerido por la Interpol tras la detención y extradición del propio expresidente a los Países Bajos para enfrentar un juicio ante la Corte Penal Internacional por su sangrienta "guerra contra las drogas", desafió a las autoridades al reaparecer de forma inesperada en el pleno del Senado. La sesión parlamentaria se transformó de inmediato en un escenario de caos cuando agentes de la Oficina Nacional de Investigación (NBI) ingresaron al edificio para ejecutar su arresto, desatando un tenso enfrentamiento que incluyó disparos en los pasillos y un posterior asedio militar en el perímetro del Congreso. Aprovechando los privilegios de la inmunidad parlamentaria y el respaldo de legisladores aliados, "Bato" logró atrincherarse durante horas en el hemiciclo, convirtiendo el recinto legislativo en el epicentro de una crisis institucional sin precedentes. Según confirmó el Ministerio del Interior, el exgeneral de la policía logró evadir el cerco policial de madrugada al escapar a bordo del vehículo oficial de su colega de bancada, el senador Robin Padilla. Esta fuga ha desencadenado una masiva búsqueda policial por todo el país, coincidiendo de forma paralela con la aprobación del juicio político contra la vicepresidenta Sara Duterte en la Cámara de Representantes por malversación de fondos y amenazas al mandatario, lo que acentúa la crisis política por el enfrentamiento sin cuartel entre los Duterte y los Marcos en su disputa por el poder.