26 abr 2026
Ofensiva de grupos rebeldes y yihadistas
La filial regional de Al Qaeda, conocida como JNIM, y el Frente de Liberación del Azawad (FLA), un grupo rebelde de mayoría tuareg, han llevado a cabo ataques simultáneos en más de media docena de ciudades en todo el país a lo largo del sábado 25 de abril.
Esta ofensiva sin precedentes ha tenido como resultado la muerte del ministro de Defensa, Sadio Camara, y la toma de la ciudad estratégica de Kidal. Esta ciudad, un bastión histórico de la insurgencia tuareg, había sido tomada por el Ejército maliense y sus aliados en 2023, lo que había sido una victoria simbólica para la junta militar y sus socios rusos. Hace más de una década que Mali sufre una grave crisis de seguridad en la que se juntan la insurgencia yihadista que afecta también a otros vecinos del Sahel con la campaña independentista del norte de Mali. El FLA aglutina los principales grupos separatistas con el objetivo de materializar la independencia de la región del Azawad. Los militares tomaron el poder en 2020 y rápidamente recurrieron a Rusia como su principal respaldo político y militar a medida que las relaciones con Francia se deterioraban. París, que había intervenido para combatir la ofensiva, retiró sus fuerzas en 2022. Estas decisiones se tomaron bajo el liderazgo de Sadio Camara, por lo que su muerte constituye ahora un duro golpe para la junta militar. Es la primera vez que el JNIM y el FLA confirman su coordinación en sus respectivos comunicados, un desarrollo significativo que abre las puertas a un nuevo escenario en el país. Las autoridades han impuesto un toque de queda nocturno en todo el país durante tres días. La situación en la capital, Bamako, es de aparente normalidad.