01 mar 2026
Pakistán lanza la operación “Furia Justa” contra Afganistán
El conflicto entre Pakistán y Afganistán ha escalado de forma alarmante durante la última semana.
El punto crítico se alcanzó el 27 de febrero, cuando, tras una serie de incursiones talibanas en la frontera, el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, declaró formalmente una "guerra abierta". En la práctica, esto supuso el inicio de una campaña de bombardeos sobre Afganistán (Operación “Furia Justa”) y numerosas escaramuzas en la línea Durand. El objetivo es, por un lado, castigar refugios de grupos insurgentes islámicos (como el TTP) y responder a la captura previa de puestos fronterizos. Sin embargo, no es, por el momento, una guerra abierta y no es previsible que se produzca una invasión terrestre a gran escala. Los ataques más recientes han incluido bombardeos pakistaníes sobre ciudades clave como Kabul, Kandahar y Jost, mientras que las fuerzas afganas aseguran haber capturado cerca de una veintena de puestos militares en distritos fronterizos. Potencias regionales como Catar y Arabia Saudí trabajan ya en una mediación para evitar la escalada del conflicto, pero los combates se habrían intensificado en los últimos días. Aunque se mantiene como una campaña de "recorrido limitado" (principalmente aérea y de artillería), el ataque a infraestructuras clave como Bagram sugiere que Pakistán está dispuesto a elevar el coste para el régimen de Kabul antes de sentarse a negociar. La cifra de bajas hasta el momento es extremadamente dispar según la fuente y deben ser tratadas con cautela. Según Islamabad, las bajas en el bando talibán ascenderían a 415 fallecidos y más de 580 heridos, frente a solo 12 en sus propias filas; asimismo, aseguran haber destruido 185 tanques y vehículos blindados afganos. Por su parte, los talibanes hablan de 31 bajas propias, más de la mitad de las cuales serían civiles y 55 soldados paquistaníes muertos.