01 feb 2026
Prohíben los partidos políticos
El gobierno de transición de Burkina Faso, liderado por el capitán Ibrahim Traoré, aprobó el pasado 29 de enero la disolución de todos los partidos y formaciones políticas del país.
La medida implica también la incautación de todos sus activos por parte del Estado y la derogación de las leyes que regulaban su funcionamiento. De acuerdo con el Ejecutivo, con ello pretenden poner fin a un sistema que fomentaba la división entre ciudadanos y debilitaba el tejido social del país tras años de inestabilidad. Recordemos que, antes del golpe, había más de 100 partidos registrados. Además, argumentan que la fragmentación política alimentaba el sistema clientelista y la corrupción entre las distintas formaciones políticas. Sin embargo, de acuerdo con las organizaciones de derechos humanos, supone el golpe definitivo a la democracia y la concentración total del poder en manos de Traoré, quien extendió su mandato hasta 2029, lo que supone un incumplimiento de su compromiso inicial de devolver el poder a un gobierno civil en 2024. A pesar de que la junta tomó el poder prometiendo acabar con la violencia, la situación ha empeorado. Las muertes se han triplicado bajo el mando de Traoré y los grupos yihadistas controlan actualmente cerca del 60% del territorio nacional.