05 jul 2026
Se frena la amenaza de una guerra comercial
Histórica reunión en Bruselas entre el ministro de Comercio, Wang Wentao, y el comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, un encuentro de alta tensión que concluyó el pasado 30 de junio con la firma de una declaración conjunta —la primera de este tipo desde 2019— y que, de momento, ha logrado frenar la amenaza de una guerra comercial abierta.
Ante un déficit comercial récord de casi 360.000 millones de euros y las crecientes amenazas de aranceles mutuos sobre vehículos eléctricos, acero y productos de lujo, ambas potencias han acordado canalizar sus disputas a través del nuevo marco institucional de las Consultas de Comercio e Inversión (TIC), estableciendo cuatro grupos de trabajo técnicos y un mecanismo de monitoreo conjunto para intercambiar datos de forma transparente. Aunque la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, ya ha advertido con firmeza que la UE "está preparada para todo" si Pekín no ofrece concesiones reales, este acuerdo de Bruselas —reforzado políticamente por las giras del canciller Wang Yi en el norte de Europa y sus contactos estratégicos en Francia y Alemania para debilitar el bloque duro europeo— ha comprado un tiempo vital, congelando las represalias comerciales inmediatas y fijando una "hoja de ruta" con una fecha límite en octubre para alcanzar resultados tangibles.