01 feb 2026
Revisión del T- MEC
México y Estados Unidos acordaron la semana pasada iniciar formalmente las conversaciones para revisar el T-MEC, un tratado clave para la economía mexicana por su peso en el comercio exterior y en la atracción de inversión vinculada a la industria.
En 2025, el 83% de las exportaciones mexicanas se dirigieron a Estados Unidos, una dependencia que da cuenta de la relevancia del acuerdo y lo vuelve decisivo para el sector automotriz y otros manufactureros. El objetivo es abrir una negociación que podría introducir cambios de fondo, con asuntos como el endurecimiento de las reglas de origen en bienes industriales, la cooperación en minerales críticos, la respuesta al “dumping” manufacturero y el refuerzo de mecanismos ligados a derechos laborales y a la protección de productores. Canadá, tercer socio, también ha señalado que está listo para sumarse al proceso de cara a la fecha clave del 1 de julio de 2026.
El anuncio llega en un clima político sensible, marcado por la retórica proteccionista de Donald Trump y sus críticas al acuerdo, lo que había alimentado dudas sobre su futuro en un bloque que representa casi el 30% del PIB mundial. Además, algunos análisis internacionales apuntan a que aún hay incógnitas sobre el calendario concreto de las conversaciones y el papel de Canadá en esta primera fase. Con consenso trilateral en la revisión de 2026, el T-MEC —cuyo horizonte actual de vigencia llega hasta 2036— puede extenderse por otros 16 años y volver a ser objeto de una revisión a mitad de camino, en 2032, mientras que, en ausencia de acuerdo en 2026, se activaría un esquema de revisiones anuales que mantendría la presión sobre las expectativas e inversión.