11 ene 2026
Israel se convierte en el primer país en reconocer formalmente a Somalilandia
El pasado 26 de diciembre, por sorpresa y de forma pionera, Israel anunció su reconocimiento a la autodeclarada República de Somalilandia como un Estado soberano e independiente.
Esta decisión rompe con décadas de ostracismo internacional hacia la región del noroeste de Somalia, la cual declaró su independencia de forma unilateral en 1991. Desde entonces, ha operado de facto como un Estado, logrando consolidar su propia constitución y divisa. Además, destaca por presentar índices de desarrollo económico superiores y una estabilidad política notablemente mayor que la propia Somalia. El reconocimiento ha generado un rechazo inmediato por parte de las autoridades de Somalia en Mogadiscio, que defienden la unidad territorial del país y consideran que cualquier trato directo con Somalilandia es una injerencia externa.
Para el gobierno israelí, este movimiento permite establecer una relación diplomática con un territorio que ocupa una posición estratégica frente al Mar Rojo, un punto de paso esencial para el comercio marítimo hacia el canal de Suez. Contrarrestar la amenaza que supone la intensificación de los ataques de la milicia hutí de Yemen en esa ruta formaría parte de los motivos tras la decisión de Israel. Además, Somalilandia es, precisamente, uno de los territorios donde los gobiernos de Benjamin Netanyahu y Donald Trump sondearon hace meses la posibilidad de reasentar a ciudadanos palestinos provenientes de la Franja de Gaza, una propuesta que ya circulaba en medios internacionales y círculos diplomáticos en marzo de 2025. Sin embargo, Somalilandia ha negado que el reconocimiento permita a Israel establecer bases militares allí o el reasentamiento de gazatíes.
La decisión de Israel supone un cambio importante en la geopolítica del Cuerno de África, ya que podría forzar a los países vecinos a tomar una postura definitiva sobre un conflicto de soberanía que ha permanecido congelado durante más de treinta años, pero que ha ganado creciente importancia en el último lustro. La Unión Africana, China y Reino Unido han condenado públicamente la decisión israelí, en defensa de la soberanía somalí, también respaldada por Turquía y Egipto: Ankara protege sus grandes inversiones en defensa y energía en la zona, mientras que El Cairo se suma a este bloque para evitar que su rival, Etiopía, gane influencia marítima y económica. Adis Abeba es la gran beneficiada: el respaldo de Israel facilita su propio plan de obtener una salida al mar a través de Somalilandia. Del mismo modo, Emiratos Árabes Unidos, aunque mantienen un perfil bajo son el músculo financiero detrás del puerto somalilandés de Berbera, por lo que encuentran en este reconocimiento una forma de asegurar sus intereses comerciales bajo un marco de mayor estabilidad diplomática. A ello se suma que Estados Unidos parece validar la postura israelí como parte de una estrategia más amplia para contener la influencia de Irán en el estrecho de Bab el-Mandeb, e incluso se baraja la posibilidad de que Washington pueda dar el paso de sumarse al reconocimiento a lo largo de 2026.