22 mar 2026
Pyongyang acelera sus pruebas de misiles
La tensión en la Península de Corea ha alcanzado un nuevo punto crítico tras el lanzamiento de una serie de misiles balísticos el pasado 15 de marzo de 2026, una maniobra que Pyongyang ha justificado como una "respuesta necesaria" ante los ejercicios militares conjuntos de Estados Unidos y Corea del Sur.
Aprovechando que el Pentágono tiene sus recursos de vigilancia y portaaviones concentrados en la "Operación Furia Épica" en el Golfo Pérsico, Kim Jong Un ha ordenado una aceleración sin precedentes en la producción de ojivas y misiles de largo alcance para este año, detectándose actividad inusual en el centro de investigación nuclear de Yongbyon. Este despliegue de fuerza no es casual: los analistas de inteligencia en Seúl advierten que el régimen norcoreano está explotando el "vacío diplomático" generado por el aplazamiento de la cumbre Trump-Xi para consolidar su estatus nuclear sin interferencias de Pekin. La inteligencia surcoreana teme que, si el conflicto con Irán se extiende más allá de las 6 semanas previstas por Washington, Pyongyang podría realizar un séptimo ensayo nuclear antes de mayo, buscando forzar una renegociación de sanciones desde una posición de fuerza mientras las potencias occidentales están preocupadas por las consecuencias del conflicto en Oriente Medio.