16 mar 2026
Sigue haciendo frente a sus obligaciones deudoras pese al temor a un default
Dakar ha realizado pagos a sus acreedores por valor de 471 mill.$ en la última semana, evitando un temido default, aunque los recortes en el gasto público, los retrasos a otros prestamistas y el creciente malestar entre la población hacen temer que este esfuerzo no se pueda seguir alargando mucho tiempo.
Con ello satisfacía los cupones de varios bonos denominados en dólares y euros. El Ejecutivo senegalés está haciendo uso extensivo del mercado regional de deuda para poder satisfacer sus necesidades de liquidez. Gracias a ello, en lo que va de 2026 ha podido disponer del equivalente a 1.900 mill.$. Si bien estas nuevas obligaciones tienen un tipo de interés más bajo que los Eurobonos, Dakar recurre cada vez más a bonos a corto plazo que pronto deberán ser refinanciados, por lo que siguen surgiendo muchas dudas acerca de la sostenibilidad de las cuentas senegalesas. También suscita preocupación la posibilidad del riesgo de contagio si el mercado de la UEMOA (Unión Económica y Monetaria de África Occidental) sigue absorbiendo deuda a este ritmo. El FMI suspendió el programa que tenía en el país en 2024, tras el descubrimiento de 13.000 mill. $ en deuda que no figuraba en las estadísticas oficiales, un escándalo que ha sacudido los cimientos de una de las economías más consolidadas de África Occidental. El Fondo ha propuesto a Dakar varias propuestas de reestructuración de la deuda en el último año, pero, hasta ahora, el Gobierno senegalés se ha negado. Con una deuda pública que supera el 130% del PIB y un servicio de la misma que se estima en 10.000 mill.$ en 2026, Senegal se enfrenta a unos meses muy complicados.