10 may 2026
Nuevas reformas controvertidas antes de las elecciones
El Salvador aprobó la semana pasada dos reformas constitucionales con impacto directo en las elecciones generales previstas para febrero de 2027.
La primera crea una circunscripción propia para los salvadoreños en el exterior, cuyos votos hasta ahora se contabilizaban agregados a los de San Salvador. La medida reconoce el peso de una diáspora, estimada en unos tres millones de personas, aunque el número de escaños que les corresponderá aún deberá definirse por ley. La segunda cambia la forma de nombrar al Tribunal Supremo Electoral (TSE): los partidos dejarán de proponer candidatos para tres de sus cinco magistrados, pero el nuevo mecanismo aún no está definido.
La reforma fue aprobada por la mayoría de Nuevas Ideas y se suma a otros cambios previos en el tamaño del Congreso y el reparto de escaños. El Gobierno defiende el paquete como una ampliación de la representación exterior y una despartidización del árbitro electoral. La oposición y las organizaciones civiles cuestionan la falta de debate y advierten de que la circunscripción exterior puede reducir el peso relativo del voto interno, mientras que el nuevo sistema de elección del TSE podría acabar dando más influencia al oficialismo en el órgano que supervisará las elecciones.