13 sep 2026
Ajuste fiscal limitado
El Gobierno de Claudia Sheinbaum presentó el 8 de septiembre el Paquete Económico 2027, que mantiene el compromiso con la consolidación fiscal, aunque a un ritmo más lento de lo inicialmente previsto.
Hacienda proyecta que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) se reduzcan del 4,1% del PIB estimado para 2026 al 3,9% en 2027, frente al 3,5% previsto en los Pre-Criterios de abril. Aunque supone una reducción significativa frente a cerca del 5,8% registrado en 2024, el ajuste está avanzando más despacio de lo esperado.
El menor ritmo de consolidación refleja la dificultad de compatibilizar la disciplina fiscal con las prioridades del Ejecutivo. Sheinbaum mantiene en este ámbito una importante línea de continuidad con López Obrador: preserva los programas sociales y descarta, por ahora, una reforma fiscal integral, confiando en elevar la recaudación principalmente mediante una mayor lucha contra la evasión. El presupuesto mantiene así más de un billón de pesos en programas sociales prioritarios y un elevado nivel de inversión pública. Al mismo tiempo, Hacienda ha adoptado un escenario macroeconómico más prudente, rebajando el crecimiento previsto para 2027 del 1,9%-2,9% contemplado en abril al 1,5%-2,5%.
La menor intensidad del ajuste retrasa también la estabilización de la deuda. La deuda pública pasaría del 54,7% del PIB estimado para 2026 al 55% en 2027, mientras que el coste financiero alcanzará aproximadamente el 4% del PIB. A ello se suma la elevada rigidez del gasto y el apoyo todavía necesario a Pemex, que recibirá 81.100 millones de pesos para amortizaciones de deuda y créditos bancarios, casi un 70% menos que lo presupuestado para 2026. El paquete mantiene, por tanto, una trayectoria de reducción gradual de las necesidades de financiación, pero rebaja la intensidad del ajuste inicialmente previsto y deja todavía pendiente la estabilización de la deuda, especialmente en un contexto de bajo crecimiento y elevado coste de financiación.