06 sep 2026
El Niño pone a la región en alerta
El fenómeno de El Niño se ha consolidado y continuará intensificándose en los próximos meses.
La OMM estima una probabilidad cercana al 100% de que persista hasta febrero de 2027 y prevé que alcance una intensidad muy fuerte hacia finales de año. Sus efectos serán muy desiguales. Perú afronta fuertes lluvias e inundaciones en el norte y sequía en el sur, con riesgos para las infraestructuras, la agricultura, la generación hidroeléctrica y la pesca; el Gobierno ha declarado durante 60 días el estado de emergencia en 893 distritos de 22 departamentos y el Callao. Otros países han comenzado también a adoptar medidas extraordinarias: Panamá ha declarado el estado de emergencia nacional y El Salvador mantiene una alerta roja por sequía.
Las consecuencias pueden trascender ampliamente el ámbito climático, afectando al crecimiento, la inflación alimentaria, las cuentas públicas, la energía y las infraestructuras. Ecuador ilustra especialmente bien esta vulnerabilidad: la hidroelectricidad representa alrededor del 70%-80% de su generación eléctrica y un descenso de las precipitaciones podría reabrir el riesgo de racionamientos; los cortes de 2024 generaron pérdidas estimadas en 2.000 mill.$. En Perú, además, experiencias anteriores muestran que la debilidad de los gobiernos regionales y locales puede retrasar la ejecución de las inversiones y la reconstrucción. El Niño será así no solo una prueba climática, sino también de la capacidad de los Estados para anticipar y gestionar sus efectos económicos.