15 feb 2026
La venta de armas a Taiwán tensa las relaciones EE.UU.-China
El acuerdo de venta de armamento a Taiwán anunciado el mes pasado y valorado en una cifra récord de 11.100 mill.$, ha elevado esta semana la tensión en el estrecho de Formosa a su punto más crítico en décadas.
El paquete, anunciado bajo la administración de Donald Trump, incluye sistemas de artillería de largo alcance HIMARS -capaces de alcanzar objetivos en la China continental-, drones de última generación y misiles antitanque Javelin, una combinación diseñada para fortalecer la estrategia de "defensa de puercoespín" de la isla. Pekín ha respondido con una indignación feroz: el canciller Wang Yi, durante la Conferencia de Seguridad de Múnich el pasado 14 de febrero de 2026, advirtió que Washington está "conspirando" para dividir a China y que este "cruce de la línea roja" conducirá inevitablemente a una confrontación directa. Como respuesta inmediata, el Ejército Popular de Liberación (EPL) ha iniciado una serie de maniobras de "fuego real" rodeando la isla, mientras que los portavoces gubernamentales han calificado a Taiwán de ser un simple "cajero automático" para los contratistas de defensa estadounidenses. Toda la situación intensifica el riesgo de un conflicto accidental en el Indo-Pacífico. China ha suspendido los diálogos climáticos y militares con EE.UU., calificando la venta como una violación del principio de "una sola China". Sin embargo, desde el Pentágono sostienen que las ventas son puramente defensivas y cumplen con el Taiwan Relations Act para mantener el statu quo. El presidente taiwanés, Lai Ching-te, agradeció el apoyo, afirmando que "la paz se mantiene a través de la fuerza" y reiteró está semana el compromiso a subir el gasto en defensa al 3.3% del PIB. Como ya explicamos en una reciente Tribuna de Cesce Riesgo-país “¿Está Taiwán ante el abismo del fin de la ambigüedad?”, Donald Trump podría estar tensando la situación como moneda de cambio en la negociación comercial con Pekin.