25 ene 2026
Ofensiva contra los kurdos
Después de expulsar a la milicia kurda -Fuerzas Democráticas Sirias (FDS)- de la ciudad de Alepo, el ejército oficial inició una ofensiva en el noreste del país para arrebatar a esta minoría buena parte del territorio que controla.
El avance de Damasco en apenas una semana ha sido considerable. Las fuerzas armadas sirias han conquistado la ciudad de Raqa, antiguo bastión del Estado Islámico, así como los yacimientos de hidrocarburos de la provincia de Deir al Zor. La superioridad militar de Damasco ha forzado a los kurdos a aceptar los términos de negociación del Gobierno central. En concreto, en el alto el fuego firmado el 18 de enero los representantes kurdos acordaron transferir la gestión administrativa y militar de los territorios mencionados, así como la cesión de los cruces fronterizos. La debilidad de los kurdos se ha agravado tras el distanciamiento de su principal valedor: Estados Unidos. Las FDS fueron el principal aliado de Washington en la lucha contra el Estado Islámico; sin embargo, tras la caída de Bashar al-Asad, a finales de 2024, Estados Unidos ha mostrado su apoyo al gobierno del presidente Ahmed al Sharaa. El enviado especial de Washington, Tom Barrack, afirmó hace unos días que “el propósito original de la colaboración con las FDS, como principal fuerza contra el Estado Islámico en Siria, prácticamente ha expirado”, e instó a los kurdos a colaborar en el proceso de integración emprendido por el gobierno de Sharaa.
En un gesto de conciliación, el día antes de la firma de la tregua Damasco aprobó un decreto que otorgaba a los kurdos derechos negados durante el régimen de Bashar al-Asad. En concreto, se reconoce el kurdo como lengua oficial, se concede la nacionalidad siria a los kurdos apátridas y se declara el año nuevo kurdo, Nowruz, como festividad nacional. El 24 de enero se acordó extender la tregua en quince días. Además de las bajas que provocaría una reactivación de los enfrentamientos en ambos bandos, preocupa que los combates desemboquen en un escenario caótico que facilite la huida de los centenares de combatientes del Estado Islámico encarcelados en prisiones gestionadas por los kurdos. Algunos medios de comunicación señalan que más de 100 yihadistas escaparon esta semana de una cárcel de la provincia de Hasakah. En consecuencia, Estados Unidos ha iniciado una operación para trasladar hasta 7.000 combatientes del Estado Islámico a cárceles de Irak.