25 ene 2026
Primeros dólares del pacto petrolero
Tras la captura de Maduro, el conflicto se está desplazando de lo estrictamente militar a la negociación política y, sobre todo, al rediseño del control sobre el petróleo: quién vende, bajo qué reglas y quién administra el flujo de caja en plena transición.
Esta semana, ese giro se volvió tangible con la confirmación de los primeros ingresos del acuerdo petrolero con Estados Unidos: el Gobierno interino reportó la entrada de 300 millones de dólares (de 500 millones previstos en este tramo) por ventas de crudo bajo un esquema en el que Washington tutela la comercialización y condiciona la transferencia posterior de los fondos hacia Caracas. Según Reuters, hay un detalle clave de esa arquitectura: el dinero no entra directamente a Venezuela, sino que primero se deposita en una cuenta en Catar y desde ahí se va liberando por tramos hacia bancos venezolanos, para que esos dólares lleguen al mercado formal y financien importaciones y estabilización cambiaria. En la práctica, ese “paso intermedio” funciona como un grifo: facilita la operativa bancaria y, al mismo tiempo, permite mantener el control sobre cuándo y cuánto se desembolsa. Reuters señala además la derivada geopolítica: al quedar el flujo petrolero bajo este paraguas estadounidense, se complica el sistema con el que Venezuela venía atendiendo parte de sus compromisos de deuda con China mediante envíos de crudo, lo que reabre el debate sobre cómo se atenderán esas obligaciones si los barriles quedan bajo un mecanismo de comercialización tutelado por EE. UU.