18 ene 2026
Represión de las protestas
Según la información facilitada por un oficial iraní a la agencia de noticias Reuters, al menos 5.000 personas han muerto durante la ola de manifestaciones que se extendieron a lo largo del país en contra del régimen del ayatolá Ali Jamenei.
Algunas organizaciones, como Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega, aseguran que las fuerzas de seguridad iraníes utilizaron armas de asalto para neutralizar las protestas. Asimismo, elevan a más de 20.000 la cifra de personas arrestadas. El acceso a internet continúa bloqueado, por lo que resulta imposible conocer la evolución de los acontecimientos en la última semana. El 12 de enero el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, aseguró que “la situación está ahora bajo control total”. Algunas informaciones sugieren que las autoridades han impuesto la ley marcial y han desplegado al ejército por las ciudades. En el plano internacional continúa la incertidumbre sobre una posible respuesta de Estados Unidos. El 13 de enero el presidente Donald Trump alentó a los manifestantes a continuar con las movilizaciones, al publicar en su red social: "Patriotas iraníes, ¡sigan protestando! ¡Tomen sus instituciones! Guarden los nombres de los asesinos y abusadores. Pagarán un alto precio. La ayuda está en camino". Algunos acontecimientos respaldaban la posibilidad de que una acción militar era inminente. En concreto, los comunicados publicados por numerosos países occidentales instando a sus ciudadanos a abandonar Irán; el desalojo de parte de las bases militares de EE.UU. en la región, y, sobre todo, el cierre temporal del espacio aéreo de Irán el 15 de enero. Sin embargo, posteriormente, el presidente estadounidense adoptó un tono más conciliador, al señalar: "Me han dicho que las muertes en Irán están parando. Han parado y que no hay planes de ejecuciones". En este contexto de incertidumbre, el embajador estadounidense ante Naciones Unidas, Mike Waltz, aseguró el 16 de enero en el Consejo de Seguridad que “todas las opciones están sobre la mesa para detener la masacre”.