10 may 2026
Subida de tipos ante el shock energético de la guerra
El Banco de la Reserva de Australia (RBA) decidió el pasado 5 de mayo elevar la tasa de interés oficial en 25 puntos básicos, situándola en el 4,35%.
Esta decisión, tomada por una mayoría de 8 a 1, responde directamente al impacto de la crisis en Oriente Medio sobre los costes internos. La gobernadora Michele Bullock advirtió de que la inflación, que alcanzó el 4,6% en marzo, se ha visto exacerbada por un aumento del 24% en los precios del combustible desde que se intensificaron las hostilidades en el Golfo. Bullock justificó que, si no se actúa con firmeza, el encarecimiento de la energía se trasladará de forma permanente a los salarios y servicios, creando una espiral inflacionaria difícil de controlar. En este contexto, Australia se posiciona como una de las economías más reactivas ante la crisis, priorizando la estabilidad de su moneda y el control de precios frente al riesgo de una desaceleración económica que ya está afectando al consumo de los hogares australianos. Australia presenta una vulnerabilidad crítica, ya que importa más del 91% de los combustibles refinados que consume (gasolina y diésel), principalmente desde Singapur y Corea del Sur, y sus reservas estratégicas apenas cubren 30 días de consumo.