12 jul 2026
Toma de posesión de Burnham
Andy Burnham será nombrado primer ministro de Reino Unido esta semana tras la dimisión el pasado mes de junio de su antecesor en el cargo, Keir Starmer, y después de que sus principales rivales dentro del Partido Laborista retiraran sus candidaturas de las elecciones primarias.
Burnham hereda un país sumido en una profunda crisis política donde, desde la votación al Brexit, se han sucedido cinco primeros ministros que no han conseguido poner fin a la polarización social o reconducir la situación económica. La coyuntura económica de Reino Unido se encuentra en una situación alarmante: la productividad permanece estancada desde hace dos décadas, los servicios públicos al borde del colapso y la deuda pública se ha triplicado desde 2005. De hecho, de acuerdo con la Oficina de Responsabilidad Presupuestaria, las finanzas públicas británicas se encuentran en una situación totalmente insostenible. Lo que más preocupa a las autoridades económicas es la trayectoria alcista y descontrolada de la deuda, que amenaza con disparar los tipos de interés o provocar una crisis de confianza en los mercados internacionales. El envejecimiento demográfico disparará el gasto en sanidad y pensiones estatales a niveles inasumibles para el Estado. Por ello, advierten de que Burnham tendrá que hacer un ajuste drástico inmediato de más de 100.000 millones de libras anuales mediante recortes de gasto o subidas impositivas. Así pues, se adivina un horizonte político tremendamente impopular para el nuevo primer ministro británico.