19 abr 2026
Elecciones: disputa ajustada por la segunda vuelta
El resultado de la primera vuelta presidencial en Perú sigue en suspenso y mantiene abierta la incógnita sobre quién disputará la segunda vuelta del 7 de junio junto a Keiko Fujimori.
Mientras la candidata conserva el primer puesto con algo más del 17% de los votos, el segundo lugar se decide por un margen mínimo entre Rafael López Aliaga y Roberto Sánchez. En las primeras fases del escrutinio, López Aliaga aparecía como principal contendiente, pero la incorporación progresiva de actas —especialmente de zonas rurales— y la revisión de miles de actas han estrechado la diferencia. A ello se suman las impugnaciones presentadas por su partido sobre decenas de mesas en regiones donde Roberto Sánchez obtuvo mayor respaldo, dentro de un proceso formal que exige revisión en dos instancias y que retrasará la definición hasta mediados de mayo.
Las incidencias logísticas durante la jornada y el elevado número de actas en revisión reflejan tanto la complejidad operativa del proceso como el clima de cuestionamiento político, en el que algunas impugnaciones han generado críticas por su posible impacto en la validez de ese voto. Todo ello se produce en un contexto de inestabilidad institucional prolongada, en el que el próximo presidente —el noveno en una década— deberá gobernar con un Congreso fragmentado. Así, más allá de quién acceda finalmente a la segunda vuelta o alcance la presidencia, el escenario apunta a la continuidad de una dinámica ya estructural: un Ejecutivo obligado a negociar de forma constante y con un margen limitado para impulsar una agenda sostenida.