Comercio Exterior


¿Qué es el comercio exterior?

El comercio exterior o comercio internacional se refiere al intercambio de bienes y servicios entre diferentes países de economías abiertas a través de la compraventa, sea esta bajo una misma divisa o entre diferentes adaptadas al cambio.

¿Qué ventajas aporta el comercio exterior?

El objetivo principal del comercio internacional es obtener una ventaja comparativa en la oferta de una determinada empresa con respecto al resto de competidores, aprovechando las eficiencias derivadas de la especialización y la experiencia para ofrecer un mejor producto o servicio en términos de calidad y precio.

El éxito de una transacción de comercio exterior depende, en muchas ocasiones, de la capacidad de la empresa española de ofrecer facilidades financieras a su comprador extranjero, especialmente si se trata de bienes de equipo o proyectos llave en mano.

El comercio exterior en un mundo globalizado

En la actualidad vivimos en un mundo globalizado en el que la apertura de mercados y la eliminación de fronteras económicas favorecen la internacionalización de la actividad industrial y empresarial. La globalización y la conectividad han permitido introducir productos o servicios en otros mercados no existentes anteriormente, propiciando así el desarrollo del negocio y la generación de riqueza global.

Las operaciones de exportación suponen una gran ventaja para las compañías españolas al permitirles diversificar el negocio, ampliar cuota con nuevos mercados y conseguir acercar sus productos y servicios a nuevos clientes.

Los avances en logística y plataformas digitales hacen que el comercio internacional suponga una gran parte de las transacciones que se realizan y una clara oportunidad para las compañías de acceder a nuevos mercados que de otra manera serían inalcanzables.

¿Qué riesgos supone el comercio exterior?

Mientras en el comercio interior se realizan transacciones dentro del mismo territorio, en el exterior se producen entre distintos países y se deben considerar los distintos riesgos que pueden afectar a estas operaciones de exportación y la incertidumbre asociada a las diferentes circunstancias políticas y estructurales de cada país.

Para empezar a operar en un contexto internacional deben considerarse todas las variables del país de destino y que pueden escapar al control de la empresa española que comienza a exportar. Las circunstancias normativas, políticas, económicas o sociales en cada país requieren un tratamiento específico y un conocimiento que puede quedar fuera del alcance de la empresa española que se inicia en el comercio exterior.

Para poder mitigar los riesgos asociados a la internacionalización de las empresas y cubrir las posibles contingencias derivados de las operaciones de exportación, como por ejemplo el impago o la resolución unilateral de un contrato, debe considerarse la contratación de un seguro de crédito que permita cubrir esos riesgos y contar con la experiencia necesaria para el asesoramiento de las empresas españolas que deciden iniciarse en el mercado internacional.

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