21 jun 2026
Escalada de ataques y apoyo a Ucrania
Kiev ha intensificado las ofensivas a la infraestructura energética rusa con el objetivo de mermar los ingresos petroleros que Moscú está utilizando para financiar la guerra.
El 18 de junio Ucrania llevó a cabo uno de los mayores ataques con drones a la refinería Kapotnya en Moscú, una de las más grandes del país y que produce alrededor de un tercio del combustible para la región de la capital. Durante el fin de semana Kiev ejecutó bombardeos masivos a las instalaciones militares y energéticas en Crimea, la principal base que Moscú está utilizando para la guerra con Ucrania. Como consecuencia, Rusia está experimentando escasez de combustible en su red nacional, lo que ha llevado a suspender la venta de combustible en las gasolineras de la región de Crimea y a introducir el racionamiento de hidrocarburos en otras 800 a lo largo del país. En este contexto, los líderes del G7, que se reunieron en la cumbre anual entre el 15 y 17 de junio, han manifestado su compromiso para reforzar la capacidad de defensa ucraniana y aumentar la presión sobre la economía rusa. Se pactó acelerar el suministro de sistemas de defensa aérea y misiles de largo alcance a Kiev, así como considerar ofrecerle licencias para fabricar misiles interceptores. Por último, el G7 acordó endurecer las sanciones contra el petróleo y el gas rusos, después de que Washington abriera la puerta a no prorrogar las excepciones vigentes a las sanciones sobre el crudo ruso, mientras Reino Unido y Canadá anunciaron nuevas medidas contra la flota fantasma y las redes de evasión utilizadas por Moscú para eludir las sanciones occidentales.