19 jul 2026
Las acusaciones de Trump tensan las relaciones con China
El pasado 16 de julio, el presidente estadounidense Donald Trump hizo una sorprende acusación que ha reavivado las dudas sobre los comicios de 2020 y tensado las relaciones con Pekín.
Tras desclasificar documentos de inteligencia que, según él, demuestran la mayor filtración de datos electorales de la historia por parte del gobierno chino, que habría adquirido de forma ilícita más de 220 millones de archivos de votantes estadounidenses, arremetió contra miembros de la comunidad de inteligencia —a quienes tildó de formar parte del "Estado profundo"— por presuntamente encubrir y minimizar la escala de esta supuesta intromisión. Sin embargo, la veracidad del mensaje fue duramente cuestionada, debido a que los informes en realidad no refutan las conclusiones unánimes de las agencias de seguridad de EE. UU., las cuales sostienen que Pekín no alteró ningún aspecto técnico de la votación. La respuesta de Pekín no se hizo esperar: el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, Lin Jian, calificó las acusaciones como "puras fabricaciones" y "difamaciones maliciosas", impulsadas enteramente con fines políticos domésticos de cara a las próximas elecciones intermedias. De hecho, Trump evitó criticar directamente a las autoridades chinas o anunciar represalias económicas inmediatas, un prudente silencio diplomático que procura no descarrilar la esperada visita bilateral del presidente Xi Jinping a los Estados Unidos, programada para el próximo mes de septiembre.