10 may 2026
Nuevo tablero del Cáucaso
Ereván acogió, los pasados 4 y 5 de mayo, dos cumbres que han puesto de relieve el giro diplomático del país hacia Occidente y la paulatina ruptura de su alineación con Moscú bajo el mandato del primer ministro Nikol Pashinyan: la octava reunión de la Comunidad Política Europea (CPE) y la primera cumbre bilateral Armenia-UE.
Las relaciones Armenia-Rusia se habían deteriorado desde 2023, cuando las autoridades armenias acusaron a las fuerzas rusas desplegadas en la región de Nagorno-Karabaj de no haber detenido la ofensiva azerí. Desde entonces, Pashinyan ha estrechado lazos con las potencias occidentales, sobre todo con la UE. Sin embargo, el paso decisivo ha sido acoger ambos encuentros de alto nivel. La CPE, bajo el lema “Construir el futuro: unidad y estabilidad en Europa”, ha enfatizado la necesidad de construir infraestructuras económicas sólidas y proteger las instituciones democráticas. Por su parte, la cumbre bilateral Ereván-Bruselas ha concluido con una declaración conjunta en la que se enfatiza la mejora de la conectividad entre ambos, con el objetivo de fortalecer los lazos económicos y profundizar la cooperación en transporte y seguridad, incluyendo un posible paquete de financiación por parte de la UE de hasta 2.500 mill. €. El acuerdo se enmarca en la iniciativa armenia de la “Encrucijada de la Paz”, proyecto destinado a convertir a Ereván en un hub regional, así como en la estrategia “Global Gateway” de la UE para impulsar las rutas comerciales que unen Europa con Asia Central a través del Cáucaso Meridional. Esto pone de manifiesto la creciente competencia internacional por ganar influencia en la región y acceder a su riqueza energética y mineral.