09 abr 2023

Semana sangrienta en Tierra Santa

La rara convergencia del mes sagrado musulmán del Ramadán, la Pascua judía y la Semana Santa ha coincidido con una serie de incidentes violentos que hacen temer por la estabilidad de la frágil situación en los territorios ocupados.

La ronda de violencia estalló después de que la policía israelí asaltara la mezquita de Al Aqsa de Jerusalén, uno de los lugares sagrados para las tres religiones, a principios de semana, desatando disturbios en la disputada capital y la indignación en todo el mundo árabe. El jueves 6, los militantes lanzaron una andanada de cohetes contra Israel tanto desde Gaza como desde el sur del Líbano, en uno de los ataques transfronterizos más intensos y graves desde la guerra de 2006 entre Israel y Hezbolá. Por otra parte, asaltantes palestinos perpetraron dos atentados el pasado 8 de abril, matando a tres personas e hiriendo al menos a seis. En concreto, según las autoridades israelíes un turista italiano murió y otros cinco ciudadanos italianos y británicos resultaron heridos cuando un coche embistió a un grupo de turistas en Tel Aviv. En otro incidente, dos mujeres británico-israelíes murieron tiroteadas cerca de un asentamiento en Cisjordania. En respuesta, la aviación israelí lanzó ataques contra el Líbano y la Franja de Gaza. El Primer Ministro Benjamin Netanyahu dijo que se iba a convocar a todas las fuerzas de reserva de la policía fronteriza de Israel, una fuerza paramilitar desplegada normalmente para reprimir los disturbios palestinos, "para hacer frente a los ataques terroristas." De todas formas, a lo largo del domingo día 9 parecía que ambas partes intentaban mantener a raya las hostilidades fronterizas. Los enfrentamientos remitieron al amanecer y las oraciones del mediodía en la mezquita de Al Aqsa de Jerusalén, foco de violencia en los últimos días, transcurrieron pacíficamente.

conflicto atentados terroristas violencia religiosa
Compártelo:

Te podría interesar