05 oct 2021

El mercado no cree que Evergrande sea otro Lehman Brothers

Aunque dañará la imagen inversora de China, prima la idea de que la compañía es demasiado grande para dejarla caer y que Pekín intervendrá para evitar su quiebra.

¿El Lehman Brothers chino? Probablemente, no. Sin embargo, los daños colaterales de la bomba de endeudamiento detectada por las agencias de rating, con S&P usando el tono más dramático, pueden ser de alta intensidad. Los descensos de casi 1.000 puntos en alguna de las jornadas de mediados de septiembre en las bolsas neoyorquinas encendieron las alarmas de un debt crunch casi inminente de la gran promotora inmobiliaria china, que ha acumulado vencimientos de más de 300 millones de dólares a lo largo de la pasada década, sin que esta losa le impidiera registrar un crecimiento alterno pero general en sus cuentas de resultados anuales. Aunque el consenso del mercado habla de unas dificultades financieras que podrían elevar los pagos inmediatos más allá de los 7.000 millones por el “elevado apalancamiento” de la compañía y la suma de intereses de demora, el Ejecutivo chino sigue sin inyectar liquidez ni intervenir en el emporio inmobiliario. Sin embargo, los analistas dan por descontado que la injerencia de Pekín será inevitable.

Un número más que substancial de ellos piensa que esta maniobra aislará el contagio sobre la economía global. Pese a que voces como la de Michael Burry, de la firma Big Short, considere que provocará un tsunami sobre los mercados de capitales con “varias réplicas”. De igual modo que, de producirse el default, las carteras de inversión de firmas como BlackRock o Allianz se resentirán sin remedio. Ed Yardeni, presidente de la consultora de investigación de mercados que lleva su apellido, es de los que se inclina por pensar que el conglomerado empresarial chino es demasiado grande para que Pekín lo deje caer y que el régimen “limitará cualquier impacto sobre el sistema financiero”. A su juicio, el emporio y el modelo bancario “será intervenido de forma contundente y reestructurado”. Por lo tanto, “no perjudicará demasiado a la economía china, ni afectará a la arquitectura financiera internacional como lo hizo en 2008 Lehman Brothers”, explicó Yardeni en la cadena CNBC.    

Tampoco Hui Shan, economista jefe de Goldman Sachs en China, observa una debacle bursátil e inversora. “Las autoridades no lo permitirán” porque “una quiebra desordenada de Evergrande posibilitaría la aparición de una espiral de crisis”, tal y como escribe en una nota a clientes. Para esta analista resulta “imperativo que el Gobierno diseñe una clara comunicación de confianza” entre los propietarios, los proveedores, los contratistas, los bancos y las entidades no financieras que operan con la compañía. Wall Street, pues, considera que Pekín tiene el asunto bajo control, pese a las predicciones de S&P de que la quiebra es más que factible. “Una suspensión de pagos gestionada desde el Gobierno o incluso el colapso financiero de Evergrande tendría un impacto mundial escaso, más allá de alguna turbulencia de mercado”, aclara Simon MacAdam, de Capital Economics a Business Insider. “Incluso si alguno de sus negocios inmobiliarios presentara algún tipo de dificultades en China, sospecho que Pekín tomaría las medidas urgentes necesarias para impedir que se produzca un desgarro en su economía”. Serán sus agentes -sus propietarios o los bancos esencialmente- los que pueden precipitar la quiebra -admite MacAdam- aunque “sin llegar a provocar un aterrizaje brusco” como ocurrió con el banco de inversión estadounidense también en un mes de septiembre… de hace trece años. 

Frente a esta hipótesis, surgen diagnósticos escépticos con el estado financiero de la firma china. Entre otros, el de Shane Oliver, economista jefe en Australia de AMP Capital, quien piensa que el gran tamaño de Evergrande “es precisamente lo que le hace enormemente peligroso”, antes de avanzar que, desde su punto de vista, la intervención del Estado será a través de “pequeños golpes de efecto a lo largo del tiempo”, sin la contundencia que esperan sus colegas. “La deuda de este emporio supone el 6,5% de todo el sector inmobiliario chino y su colapso y liquidación tendrá un impacto sistémico como lo tuvo en su momento Lehman Brothers”, con inyecciones líquidas y de recursos sobre los mercados de vivienda y financiero y el conjunto de la economía china. Al igual que George Soros, fundador de Soros Fund Management. El inductor de la crisis de la libra en los años ochenta, en una tribuna en Financial Times, avisa de que la industria del ladrillo en China está “sobre-endeudada y en serio riesgo de default”, lo que podría propiciar un crash. Una tesis que comparte Burry. El analista de Big Short afirma en su cuenta de Twitter que el contagio de Evergrande “ya es una realidad en los mercados de capitales chinos y pronto podría dirigir sus efectos al exterior y crear una espiral internacional”.   

Sea como fuere, Mohamed El-Erian, asesor jefe económico en Allianz, ex CEO y responsable de Inversión en PIMCO y presidente del Comité de Desarrollo Global con Barack Obama en la Casa Blanca, considera que, cuanto menos, la potencial quiebra de Evergrande, unido a la crisis regulatoria que surge en China, “ha agitado ya la percepción inversora en los mercados” del país asiático. Pekín está tardando en tomar una decisión, lo que “está generando una corrección en las plazas bursátiles”. Las ofertas con descuentos para reparar a los inversores -dice El-Erian- de la segunda promotora inmobiliaria china “es insuficiente” y su contagio podría trasladarse de un modo irreversible a Hong-Kong. En un momento -recuerda- en el que Pekín ha impuesto reglas restrictivas y cambios normativos a una amplia lista de empresas de varios sectores. Desde las tecnológicas, a las educativas o de servicios logísticos de alimentos. A los que les ha reclamado cambios en sus prácticas y negocios en lo que muchos inversores ven como una estrategia para asumir el control estatal de determinadas corporaciones. Iniciativas que están poniendo en duda la “tenencia de valores” de los inversores -aclara Erian- y el inicio de un nuevo “intervencionismo económico”.

Compártelo:

Publicidad

Twitter

cesce_es

Contenido más visitado

Más populares

10 consejos para vender tu nuevo producto o servicio

49050 Accesos

Los seis elementos clave para elaborar un buen presupuesto

41592 Accesos

Conoce los 15 países más endeudados del mundo

37229 Accesos

Breve historia de la inteligencia artificial: el camino hacia la empresa

32220 Accesos

Qué es y para qué sirve el modelo Canvas

14272 Accesos

Te podría interesar

Formulario Asesores de Pymes

Contacta con nosotros

Envíanos tus datos mediante este formulario y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.
Estaremos encantados de ayudarte.

Llámanos 900 115 000 Horario de Atención al Cliente de 8:30 a 19:00 de lunes a jueves y de 8:30 a 16:00 los viernes Escríbenos en Twitter @cesce_es Servicio de consulta en Twitter

Solicita información

Déjanos tus datos y nos pondremos en contacto contigo
Deseo que Cesce me remita información sobre sus productos, servicios, promociones y noticias, por cualquier medio, incluido el electrónico.
Comprendo que Cesce va a tratar mis datos con la finalidad de gestionar mi solicitud y prestarme el servicio solicitado. Así mismo, solo si lo autorizo, Cesce tratará mis datos para mantenerme informado sobre sus productos y servicios por cualquier medio, incluido el electrónico. Entiendo que para más información sobre el tratamiento de mis datos y sobre cómo ejercer mis derechos de Protección de Datos puedo consultar la Política de Privacidad de Cesce.